Este caso presentaba desafíos probatorios importantes por el riesgo que trae consigo condenar al acusado de un homicidio en que el cadáver de la víctima no es hallado. Valorando prueba de testigos y de peritos, se determinó que el cadáver fue lanzado al océano en condiciones que hacían muy difícil su recuperación. El análisis tuvo que hacerse cargo, además, de la atribución de credibilidad a un testigo clave que modificó su versión inicial.
Ministerio Público v/s Ayancán. Probar un homicidio en ausencia del cadáver
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